Como muchos ya sabéis, estoy en plena fase de lanzamiento de un proyecto empresarial, Bodaplay, con mi amigo y socio Gonzalo García. Es un proceso apasionante, lleno de alegrías y penas, retos, cuestas y bajadas vertiginosas, a la euforia y también a la desesperación en algunos momentos. Pero sobre todo es un proceso solitario, en el que muchos de los apoyos que esperabas recibir no llegan y otros que no esperabas llegan y de qué manera…
Muchas son las personas que se han acercado a nosotros en estos meses y nos han ofrecido su consejo, su ayuda o simplemente unas palabras de apoyo y ánimo. A algunas las tengo más presentes y a otras menos, pero a todas las tengo en mi mente y tengo la asignatura pendiente de agradecerles una a una esos gestos.
Sin embargo, hoy, porque creo que hay cosas que no pueden esperar, quiero agradecer su apoyo incondicional a la persona más importante que existe en mi vida, a mi mujer.
Mariam es una mujer extraordinariamente fuerte, que siempre desde que la conozco, hace ya 12 años, me ha apoyado en todo. Sin embargo estos últimos meses están siendo especialmente duros para ella. A lo tremendo que es trabajar fuera de casa y cuidar a dos fieras de 24 y 8 meses, se suma que su marido está desaparecido en combate cumpliendo su sueño de montar su propia empresa. Yo estoy en la actualidad compatibilizando mi trabajo asalariado con el lanzamiento de Bodaplay, lo que implica muchas jornadas de 12 y 15 horas y eso, hay muchas parejas que no lo soportarían. Pero sobre todo no lo soportarían como lo hace Mariam, brindándome todo su apoyo de forma incondicional, esperándome despierta y agotada cuando llego a casa para ver que tal me ha ido y perdonándome una y otra vez que no vaya buscar a los niños cuando quedé en hacerlo, o me haya acordado de hacer algún recado, o simplemente de preguntarle qué tal le ha ido a ella.
Y es que creo que a veces se nos olvida ese aspecto personal del emprendedor. Como ya sabéis hace unas semanas Bodaplay fue proyecto seleccionado para estar presente en el SeedRocket Madrid Stage. Durante 4 días tuvimos la ocasión de asistir a sesiones magistrales y conferencias de emprendedores consumados de la talla de Joshua Novick, Jesús Encinar, Mario Brüggemann, Carlos Blanco o Román Martín, por citar sólo a algunos de ellos. Fueron interesantísimas charlas en las que se dieron multitud de claves imprescindibles para los que iniciamos el camino de montar una empresa, sin embargo no se hizo referencia a un aspecto que me parece muy importante que es al entorno familiar del que emprende: la familia, que está al margen de la gloria del emprendedor de éxito, aunque vive de cerca las penas del emprendedor que fracasa, que tiene que estar ahí, apoyando y dando cobertura, mirando desde las gradas, sufriendo con su equipo…
Me pregunto si será posible para una persona que monta una empresa hacerlo sin el apoyo de su familia. Yo lo tengo claro, en mi caso, no.
Gracias Mariam.

