30 de septiembre de 2009

Nace Bodaplay.com



Desde hace varios años, me rondaba la cabeza la idea de montar una web de utilidad para las parejas que deciden dar el paso de casarse. Casarse es una decisión trascendental que implica muchísimo trabajo a los contrayentes y sus familias. Tiene además un componente emocional obvio y supone en muchos casos la inversión en dinero más importante hasta la fecha en la vida de los casaderos.

Con el objetivo de facilitar la toma de decisiones a las parejas, hemos decidido lanzar este proyecto que podrá verse online a lo largo del mes de Octubre. La idea es sencilla: podrán visualizar en un vídeo de altísima calidad los lugares de celebración que puedan resultar de su interés, y contactar directamente con ellos, de forma gratuíta y sin intermediarios. El vídeo es un arma poderosísima que permite por una parte realizar una primera “visita” no presencial, y por otra ver cómo es el sitio en realidad, frente al viejo método de las fotografías. (De ahí lo de darle al play ;-)

A diferencia de las opciones disponibles en el mercado, el portal estará en abierto y será gratuíto para todos los sectores afínes al mundo de la boda, es decir, todos, excluyendo lugares de celebración y cáterings.

El portal está montado sobre una plataforma de Wordpress lo que tiene unas ventajas clarísimas en lo que a posicionamiento natural se refiere. Con el abaratamiento de costes que ello conlleva.

Lo más curioso de este negocio es que no ha sido necesario buscar financiación para su puesta en marcha. A los costes iniciales mínimos se ha sumado una extraordinaria bienvenida por parte de todos los clientes potenciales con los que hemos contactado hasta la fecha, por lo que creo que sin lugar a dudas hemos conseguido romper con el mito de la autofinanciación :) Ello no quiere decir que no estemos abiertos a la entrada de posibles inversores, pero obviamente esta situación nos permite ser mucho más selectivos.

Me hace especial ilusión compartir este proyecto con Gonzalo García Castellanos. Conocí a Gonzalo en la facultad, hace ya unos añitos, y a sus dotes empresariales probadas, se une una impresionante capacidad de organización, de resolución y un aplastante sentido común. Creo que hacemos un tándem perfecto. Como él dice, somos unos socios que juntos hacemos más y mejores cosas que por separado.

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8 de septiembre de 2009

De la realidad, el optimismo y la idiotez

Corren malos tiempos para la economía, y parece que esta situación, para muchos, constituye una excusa perfecta para dejarse llevar y regodearse en nuestra mala suerte. La verdad es que el ambiente no ayuda mucho, encender la radio es como para ponerse a llorar, se pronuncia la palabra crisis a un ritmo creciente, no he hecho la prueba pero estoy seguro de que si tuviera tiempo para apuntar cuentas veces se escucha esta palabra en cualquier tertulia mañanera, hablaría de docenas. Hablo de la radio, pero la situación se repite en televisión, periódicos, internet, etc…

¿Cuál es la realidad? Desde mi punto de vista está claro, la crisis es un hecho, pero que los españolitos somos muy palurdos también. Me hace gracia cuando escucho que la crisis empezó en el 2008, ¿seguro? Desde mi punto de vista, una situación de bonanza basada en el crédito, en la circulación interna de dinero, y en la que no se aprovecha una situación de optimismo generalizado para innovar, para crear, para exportar y en definitiva para construir (no casas, obviamente), no es una época de bonanza, es un espejismo. Hemos corrido todos por el desierto con la visión de un oasis en el horizonte y cuando llegamos lo que nos hemos encontrado ha sido más arena, fina y tórrida, pero ni rastro del oasis. Ahora miramos hacia arriba, y vemos a ZP y sus secuaces y pedimos soluciones, para pagar la hipoteca que nos cuesta el 90% de nuestros ingresos, para encontrar trabajo, para crear una empresa, para vivir. Y al bloqueo y falta de reacción de un gobierno aquejado de parálisis permanente se suma nuestra falta de ideas y de iniciativa.

¿Nos salvarán los Estados Unidos?, porque ahora el antiamericanismo ha descendido drásticamente en éste nuestro país… ¿O quizás un cambio de gobierno? ¿O será Europa (la otra, no la nuestra, la del norte) la que tenga que volver a tirar del carro?
Quién sabe, pero una cosa está clara, en tanto y en cuanto no seamos capaces de resolver nuestros propios problemas y no hablo como país, hablo como individuos, como unidades familiares, nunca seremos dueños de nuestro propio destino. El gobierno no puede sacarnos las castañas del fuego, pero si puede dejar de poner zancadillas: apoyando la iniciativa privada, facilitando la creación de empresas, eliminando las subvenciones que hacen caer en picado la innovación y subir la competencia desleal, evitando que 2 de cada diez españoles sean funcionarios, haciendo que el INEM sea capaz de aglutinar ofertas de empleo en lugar de servir sólo para pagar subsidios, apoyando en definitiva la generación de riqueza desde España.

Lamentablemente esto lo veo muy poco probable, el gobierno no quiere y probablemente tampoco pueda cambiar su política de forma tan radical, pero además ¿le seguiríamos los españoles? Probablemente no. Es más cómodo vivir del estado, esperar a que nos solucionen nuestros problemas y defender nuestro derecho a vivir bien, en lugar de nuestro deber de asegurarnos nuestra subsistencia.

A mi entender, debemos empezar por entender y aceptar la realidad, como individuos, cargarnos de optimismo vital y empezar a tirar de nuestro carro con fuerza, a buscar trabajo, a crear empresa, a formarnos. Pero sobre todo, dejarnos de idioteces, de sentarnos a esperar y no tener en cuenta que nuestro futuro está en nuestras manos.

4 de septiembre de 2009

Sentimiento, optimismo, realidad y obstinación

La vida siempre nos trae multitud de sensaciones y de sentimientos. Algunos buenos y otros no tantos. Y lo cierto es que tenemos muchas fórmulas (consejos de amigos, libros de autoayuda, blogs “inspiradores”, etc…) para seguir adelante. Nos encantan esas frasecillas tipo hay un líder dentro de ti, quiérete a ti mismo, lo primero eres tú, etc… que tanto y tan bien suenan en algunos foros. Pero creo sinceramente que son mentira y de las gordas. Ni existe un líder dentro de algunas personas, ni muchas personas son capaces de querer ni por supuesto quererse, y desde luego, para muchos, ellos mismos son la última mierda. Ahora bien, pensando y analizando el comportamiento de amigos, conocidos etc… me he dado cuenta de que hay una cualidad, una virtud, perfectamente adquirible por cualquiera, que se llama obstinación, y que puede estar en la base del éxito de cualquier persona.

La obstinación es la leche, hasta hace unas semanas la cabecera de mi blog era una cita de un autor al que tengo mucho cariño, ya que marcó, a mí como a muchos otras personas, mi adolescencia. Este pensamiento venía a decir que la obstinación era la mejor de las virtudes, porque el resto de las virtudes obedecían a leyes dictadas por los hombres, mientras que la obstinación, el que es obstinado, solo responde ante una ley, la propia. Terminé quitando esta cita porque creo que no transmitía lo que pretendía que fuera este blog, que no es otra cosa que constituir un pequeño foro en el que contar lo que se me pasa por la cabeza sin más pretensiones.

Con el tiempo me he dado cuenta de que es la obstinación lo que nos permite salir de la mayoría de los hoyos en los que la vida nos mete, pero sobre todo que es la obstinación el acicate que impulsa a otras virtudes. Por ejemplo, al emprendedor de éxito, se le llama inteligente, trabajador, visionario… Pero desde el principio, esa idea, ese trabajo, esa visión, se vieron impulsados por una fuerza interior, mezcla de empuje y convicción en uno mismo que se llama obstinación. Es aplicable también a un investigador que después de años y años de investigaciones llega a realizar un descubrimiento extraordinario. La fortaleza de carácter que dá la obstinación, es lo que en última instancia le permitió desafiar al tiempo, al cansancio y a los golpes en el camino para al final, llegar a su meta.

Pero ojo, la obstinación, como la potencia, sin control, es muy peligrosa. El obstinado debe serlo de carácter y mente. Y sólo así, podrá dedicar el 100% de sus recursos a conseguir sus metas. El que crea que un ser humano puede salir adelante sólo con inteligencia, o con oportunidad, o con buenas ideas está tan sólo teniendo en cuenta una parte pequeña de lo que constituye el éxito vital. Está olvidando que sólo una persona que sabe lo que quiere, y vá a por ello, encontrando la fuerza para afrontar los retos de la vida en la plena convicción que tiene sobre sí mismo y sus ideas, triunfará de verdad. Por supuesto que necesitará complementar esta virtud con otras, pero la base, estará en la obstinación.