Me encantan las tías, de verdad, pero creo que si algún día me encontrara con semejante vigardo sería capaz de replantearme mi sexualidad. De todas formas, que nadie se engañe, estos vientres no existen. Al menos en España. Quizá en EEUU sí, ya sabemos que los yanquis son una raza superior a los spaniards. Pero no aquí.
Como no quiero que nadie piense que soy el típico gordito que desprecia las TDC a sabiendas de que nunca tendrá una que no sea comestible, voy a demostraros punto por punto porqué las abdominales son un aspecto a temer e incluso a evitar.
1. Un tío con TDC probablemente te afloje una yoya, la ecuación es clarísima:
Tengo abdominales de toma pan y moja,
Un tipo se me queda mirando la tripa,
Como no he cultivado tanto la mente como el cuerpo creo que me mira el paquete,
Como hace cinco años que no como más de 200 calorías, tengo “un mal día”
Consecuencia: Le pego una yoya
2. Un tío con TDC no mira raro, es que está estreñido:
Un reciente estudio del prestigioso proctólogo congoleño Mhago Popó así lo demuestra. Trás años de estudios, llegó a la conclusión de que la mezcla de complejos proteínicos, tofú y lechuga, causan en los intestinos de los tíos con TDC una masa compacta similar a la que causa la cocacola mezclada con Bayley´s (no, no es una leyenda urbana). En boca del Dr Popó: “Para estos pacientes es más dificil hacer una cagarruta que para cualquier español ver un brote verde”
3. Un tío con TDC es un hortera:
Demostrado lo jodido que es tener una TDC, el que al fín la tiene debe enfrentarse a un hecho acojonante: no se vé. La puede mostrar en la playa, o en la piscina, o en la intimidad hablando catalán, pero normalmente nadie la vá a ver. Al final se hace imperativo el uso de camisetas de malla, camisas desabrochadas, pantalones medio caídos o chalecos de cuero sin nada debajo.
4. Un tío con TDC probablemente tendrá la gripe A:
La vestimenta de las prendas enumeradas en el punto anterior, es imperativa también en invierno.
5. La mujer de un tío con TDC estará más estresada y tendrá tortícolis:
Un reciente estudio realizado entre 35 millones de mujeres por la Dra. Marisa Lida, del Departamento de Patologías Adversas Relacionadas con el Compañero Sentimental (DPARCS), ha demostrado que a la hora de ver una peli en el sofá de casa, una mujer tendrá una experiencia mucho más placentera, relajante y sin riesgo de traumatismos en cuello y cervicales, si la vé recostada sobre una mullida y blandita tripa en lugar de sobre una dura y angulosa TDC.


2 comentarios:
Muy agudo Oscar, me alegro que te hayas decidido a escribir un blog y a "empezar" a disfrutar de la vida (seguro que exageras!).
Saludos
Javier
Hola Óscar, me he partido de risa con tu post.... la verdad es que viva las tabletas de chocolate, todas son comestibles. Y lo de la almohada mullida tampoco estoy acuerdo... los médicos recomiendan siempre descansar sobre un colchón duro. Por eso, los japoneses, además de por su alimentación, que duermen sobre un futón (con base de madera) duran más años. Please, hay que saber convivir con los michelines como nosotras con la y horrorosa celulitis. A ninguna tía se le ocurre hablar sobre los beneficios de estas adiposidades tan horrorosas, pero los tíos siempre pretendeis acabar con los mitos, como el de la tableta de chocolate. Viva Brad Pitt y todos sus amigos de Nestlé. Saludos a toda tu family ( y también a parte de la mía, que creo que anda cerca). Feliz verano. Paz. blogs.cincodias.com/mira-que-te-digo
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